Las casas de altos estudios, custodios del saber, las Universidades, tienen una tradición de alto valor académico y simbólico, el otorgamiento de la Distinción conocida como Doctorado Honoris Causa.
Las personas quienes son investidas de tal alto honor, desde luego, pertenecen al ámbito de la ciencia, la investigación, la docencia. Son personas que han entregado su vida por impartir enseñanzas sin más norte que la contribución por hacer universal el acceso al conocimiento, entendida como un derecho humano, lo cual hace que las oportunidades sean iguales para todos. Es la emancipación que otorga el saber, más allá de los emolumentos que pueda implicar.
En esta ocasión, la Facultad de Ciencias Aplicadas de la Universidad Nacional de Pilar, otorga esta alta distinción a un intelectual de fuste, el Dr. Enrique Castillo Ron, quien haciendo gala de su compromiso con la educación, ha llevado a países del tercer mundo sus amplios conocimientos.








