12 MIL ACADÉMICOS RATIFICAN EL CONCEPTO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
La docta, la provincia mediterránea en donde el Jesuita paraguayo, Fray Hernando de Trejo y Sanabria, hace 4 centurias fundó la Universidad de Córdoba, fue el escenario elegido para la realización de la III Conferencia Regional de Educación Superior, en coincidencia con los 100 años del manifiesto liminar , revuelta estudiantil que cambió para siempre el gobierno universitario, con la participación activa del estamento estudiantil que diera inicio a una profunda reforma universitaria, de fuerte impacto nacional e internacional.
Al menos 8 ejes temáticos fueron ampliamente debatidos por los actores de la educación superior de toda Latinoamérica y el Caribe. Pareciera que ciertas posiciones en cuanto a cómo concebinos la Educación Superior ya estaban incorporadas al pensamiento y consolidadas en la praxis del ejercicio de educar, y de quienes administran fondos, como responsabilidad de los Estados; no obstante, profundas discusiones parecen interpelar la memoria colectiva tratando de imponer conceptos propios del mercantilismo educativo, propios del neoliberalismo. En ese sentido, uno de los ejes más debatidos fue precisamente definir si la educación es un derecho básico, un bien común, o un servicio. Si es una responsabilidad de los Estados la garantía de su existencia, o si la misma es un espacio donde una élite tiene acceso para imponer el arancelamiento.








