LA PRAXIS DE LOS ENUNCIADOS
De algún tiempo a esta parte, hay dos sectores en pugna ideológica, con sendas fundamentaciones de uno y otro lado argumentando sus posiciones, y de acuerdo a la matriz de pensamiento de las élites dominantes, finalmente se aplica uno u otro modelo en las gestiones que no solo afecta como el propósito de este análisis, el Estudio Superior, sino que es transversal a todos los ejes de la sociedad, abarcando lo político, lo social y lo económico.
Una visión, sostiene que la Universidad no es para todos, que es un espacio privilegiado al cual deben acceder los mejores, aquellos cuyos promedios justifican el ingreso a la formación del tercer nivel. En este contexto, se aplica la idea de que la educación superior supone una inversión muy alta para el Estado, por lo tanto, pertenecer a este grupo, debe tener un filtro, y esa barrera de carácter económica resulta infranqueable para muchos en los países que sostienen esta postura. Esta idea, sobre todo en los Estados Unidos, está muy enraizada y es normal para ellos pagar aranceles para acceder a la Universidad. Los padres hipotecan su futuro y comprometen toda su capacidad económica para lograr que sus hijos puedan ingresar a la Universidad.