Don Benigno Quiñonez tiene rasgos europeos. Su mirada de un azul intenso, siempre fue la luz y la inspiración de sus 5 hijos. Junto a Benicia, su esposa, criaron a los chicos con una marca de fuego, la honestidad , el respeto y el trabajo como pilares de su formación.
El segundo de sus hijos, Melanio, siempre acompaño a su padre en todas las labores propias de una familia humilde del interior, las vivencias del Paraguay profundo. La siembra de rubros de consumo sobre todo en verano con temperaturas de 40 grados, no es tarea fácil. Luego el traslado y comercialización en Pilar.

