LA SEGUNDA FUNDACIÓN, EL NACIMIENTO LEGAL

Al igual que la Reina del Plata, Buenos Aires, la ciudad capital de la Argentina tiene dos fechas fundacionales, la Universidad Nacional de Pilar también, en su origen y consolidación, posee dos fechas para recordar. En ambos casos, la segunda fundación no pudo ocurrir sin la primera.

En efecto, recordamos el final de la primera etapa de formación de la Universidad Nacional de Pilar aquella Magna Asamblea ciudadana que en un acto de rebeldía, sentó las bases de una casa de altos estudios un 14 de julio de 1991 en el salón de actos del Centro Regional de Educación.

De acuerdo a nuestra Carta Magna, las universidades deben ser creadas por ley, y alcanzaríamos ese estatus legal en el año 1994. Fue un día como hoy, en que la historia recuerda como el Día de los Santos Inocentes por aquella masacre perpetrada por el Rey Herodes, un 28 de diciembre de 1994, el Congreso Paraguayo sancionaba la Ley Nº 529, la que crea la Universidad Nacional de Pilar.

En la Cámara de Diputados, dos legisladores, que a pesar de no ser pilarenses, tomaron el desafío como propio y lucharon denodadamente para promover la creación de la universidad, Armando Llorens y Julio César Frutos, así también, en la Cámara de Senadores, debemos gratitud eterna a Evelio Fernández Arévalos y Miguel Saguier.

Éstas personas pusieron todo su empeño para que finalmente la olvidada región del sur tenga una universidad, siendo Presidente de la República el Ing. Juan Carlos Wasmosy y el Dr. Nicanor Duarte Frutos, Ministro de Educación.

Incorporemos está fecha, 28 de diciembre, como la segunda y definitiva fundación de la UNP, el día que logramos el estatus legal.