LA EDUCACIÓN COMO MERCANCÍA FRACASÓ, ASEGURÓ EL RECTOR DE LA UNP DURANTE UN FORO ACADÉMICO

El rector de la Universidad Nacional de Pilar, Prof. Dr. Víctor Ríos, fue uno de los disertantes en el XVI Encuentro de Docentes y el I Foro Académico Universitario que se desarrolló en la Universidad Nacional de Caaguazú, «La integración curricular de la formación profesional, la investigación científica y la extensión universitaria en un contexto de calidad. Reflexiones desde la labor docente», en el marco del XV Aniversario de Fundación de la UNCA.

El Dr. Ríos habló de «La educación como derecho» y señaló que es un tema sobre el cual viene reflexionando hace bastante tiempo y en distintos espacios. Recordó que hace poco tiempo, justamente escribió un libro al respecto, pero que desde la publicación del material sucedieron una serie de eventos propios de la dinámica de esta sociedad globalizada, digitalizada.

Dijo que es un convencido de que la educación es un derecho, porque es un convencido que el ser humano no es egoísta por naturaleza y sobre todo en países como el nuestro, donde la educación nunca ha sido tratada como derecho, está demostrado que el concepto de educación como mercancía ha fracasado. «Cuanto más invirtamos en educación, cuanto más dinero pongamos en educación para que se fortalezcan, para que todas las universidades públicas del país puedan abrir sus puertas a los hijos de campesinos, de obreros, de familias de como uno que por primera vez llegan a las universidades. Cuando se habla de la calidad de la educación superior hay que discutir en serio el concepto de calidad, porque es muy fácil formar a los hijos de las elites global como lo hace Harvard, Cambridge, nosotros en nuestras universidades estamos formando a los hijos de los analfabetos, de los campesinos, que ni siquiera asistieron a la escuela y hoy sus hijos por primera vez están llegando a las universidades«, destacó.

Manifestó que en el mundo globalizado, el nivel de producción de conocimientos, el nivel de cambios no tiene precedentes, y tenemos que saber que estamos viviendo el mundo en una etapa de cambios civilizatorios, lo que se denomina el fin de la modernidad. «Y esto desde ya nos tiene que poner en crisis a las universidades, porque las universidades tal cual la conocemos nosotros, sobre todo en Paraguay, que hemos adoptado el modelo napoleónico, son universidades pensadas, estructuradas para la modernidad«, expresó.

Explicó que el fin de la modernidad, el inicio de lo que se llamaría la sociedad digital o la sociedad de las no cosas, pone en crisis a nuestras universidades y los Estados latinoamericanos hoy ya no ven a sus universidades como los espacios para la formación de sus elites. Esto debido a que la elite económica, política y científica, se forma mucho mejor en los departamentos de investigación y desarrollo de las multinacionales. «Es mucho mejor estar vinculado a Harvard o a Cambridge porque forman mejor. Entonces nuestras universidades no tienen hoy mucho sentido, eso está en la base de la desfinanciación de nuestras universidades», remarcó.

Mencionó que uno de los fenómenos más importantes con el fin de la modernidad es que hoy existen sectores que dicen más abiertamente que la educación no es un derecho.

Recordó que en el 2009, Estados Unidos y países hegemónicos durante la Conferencia Mundial de la Educación Superior organizada por la UNESCO en Francia, decían que la educación no es un derecho, sino una mercancía y tiene que estar sometida a las reglas de Organización Mundial del Comercio. Esto implica, según manifestó, que al estar en el mercado, a la educación solo pueden acceder aquellos que puedan pagar.

En aquella oportunidad finalmente por una posición muy firme de los Estados latinoamericanos lograron que en la declaración final de la conferencia mundial por lo menos se declare que la educación es un bien público. Las convenciones regionales son mucho más expresas, derecho humano fundamental.

Sostuvo que, si la educación es un derecho o no, no se trata de una discusión financiera, sino más bien en el concepto que uno tiene del ser humano y de la sociedad, porque existe ontología, antropología, epistemología y también la ética.

Dijo que si uno sostiene la ontología que dice que el ser humano es individuo y que la sociedad es una suma de individuos egoístas que persiguen solamente sus intereses egoístas individuales y éticamente se sostiene que el ser humano es egoísta por naturaleza y nunca se satisface, y solamente se asocia con el prójimo si eso conviene a sus intereses individuales, obviamente la postura será que la educación no es un derecho, sino una mercancía.

Por otro lado, si la visión es afirmar que la sociedad es una suma de individuos es contra natura, es una falacia, un idiotismo, porque el ser humano nunca fue individuo, siempre fue comunidad, desde el acto de la concesión y nace ya en una cultura, en una sociedad condicionado por su comunidad, su cultura y no se explica la persecución de intereses individuales si no es en el marco de una comunidad, de una sociedad y una sociedad no es una simple suma de seres egoístas, individualistas que persigue solo sus intereses sino una sociedad se conforma con un conjunto de valores, de intereses de historia compartida y que por sobre todas las cosas debe garantizar la dignidad de cada uno de los miembros de la comunidad, en consecuencia, el ser humano no es un ser individualista y egoísta por naturaleza. «La educación, por lo tanto la comunidad, debe respetar la dignidad humana y si se considera a la educación como un elemento fundamental de la dignidad humana no hay discusión de que se trata de un derecho», afirmó.

Añadió que ese es el concepto que sostiene la Constitución de Paraguay, las universidades públicas de nuestro país, de América Latina y hasta ahora de las conferencias mundiales, pero que el pensamiento dominante es otro, «no es así, es un bien económico, esto viene de Friedrich Hayek un economismo austriaco», puntualizó.

El Dr. Ríos expresó asimismo, que los rectores hoy sufren mucho porque el Estado no hace la transferencia debida a las universidades, porque evidentemente el pensamiento económico dominante en nuestra sociedad y por sobre todo en nuestro Estado, es que la educación no es un derecho. «Está en las declaraciones, pero en la práctica tenes que pagar y si no pagas paciencia».

Al término de su ponencia, invitó a los presentes a reflexionar, a pensar seriamente en el futuro de las universidades, de la humanidad.

Del foro también participaron como panelistas expertos de Brasil, Argentina y otros de Paraguay.