LA CONSTITUCIÓN DE 1992 SE FUNDAMENTA EN LA DIGNIDAD HUMANA, SEÑALÓ EL RECTOR DURANTE EL 30° ANIVERSARIO DE LA JURA

El rector de la Universidad Nacional de Pilar, Prof. Dr. Víctor Ríos, en su rol de ministro de la Corte Suprema de Justicia, fue el expositor central en la Conferencia «30 años de la Constitución Nacional de la República del Paraguay».

El tema abordado por el Dr. Ríos, “Fundamentos Axiológicos de la Constitución Nacional”, se desarrolló en el auditorio Dra. Serafina Dávalos, del Palacio de Justicia de Asunción.

Indicó que cuando habla de fundamento axiológico, no se refiere a los valores formales como libertad, justicia, honestidad etc., sino más bien se refiere a algo que está antes, en la base de estos principios y estos valores. “En qué se fundan los valores de la Constitución, entendidos como herramientas, como instrumentos de la realización. Nuestra Constitución es muy clara, categórica desde su preámbulo que es riquísimo y debe ser motivo de tesis doctorales, debería ser motivo de estudio en todas las instituciones educativas”, dijo al tiempo de lamentar que esto en la práctica no suceda.

Dio lectura al preámbulo, reiterando su importancia, “El pueblo paraguayo, por medio de sus legítimos representantes reunidos en Convención Nacional Constituyente, invocando a Dios, reconociendo la dignidad humana con el fin de asegurar la libertad, la igualdad y la justicia, reafirmando los principios de la democracia republicana, representativa, participativa y pluralista, ratificando la soberanía e independencia nacionales, e integrado a la comunidad internacional, sanciona y promulga esta Constitución”.

Dijo que la Constitución parte del reconocimiento de la dignidad humana, que es la propia vida y en su artículo 1 dice que la República del Paraguay adopta para su gobierno la democracia representativa, participativa y pluralista, fundada en el reconocimiento de la dignidad humana. Que en otros artículos establece que el derecho a la vida es inherente a la vida humana y que la calidad de vida será promovida por el Estado mediante planes y políticas que reconozcan factores condicionantes, tales como la extrema pobreza y los impedimentos de la discapacidad o de la edad.

Señaló que muchas constituciones de otros países decían cosas similares pero con contenido diferente y que la Constitución de 1992 es superior a varias de las constituciones citadas como prototipo de superación.

El rector señaló que es importante contextualizar el momento en que nace la Constitución en 1992, y entender que la vigencia de la misma significó un punto de inflexión, no solamente en la historia política y social de nuestro país, sino en la historia de las ciencias jurídicas.

El Dr. Ríos remarcó, que tal cual como manifestó el Dr. César Diesel, con la aprobación de la Constitución de 1992, no hay vuelta atrás, y que lo único que nos queda como sociedad es ir fortaleciendo, consolidando, profundizando el estilo de vida democrático, representativo, pluralista y participativo. Añadió que viniendo de un ministro de la Corte, integrante de la sala constitucional, no es un dato menor en un país y en un continente donde las Cortes no tuvieron mayores problemas para adaptarse a las dictaduras.

“El mensaje tiene esa transcendencia extraordinaria; de que esta Corte nunca avalará un golpe de Estado, sea cual fuere el formato que tenga y representa la opinión y convicción de todos los integrantes de la máxima instancia judicial”, puntualizó.

Recordó el gesto simbólico que representa el hecho que los convencionales constituyentes decidieran que el acta original esté en custodio del Congreso Nacional. “Tiene una carga simbólica y un compromiso enorme en cuanto al cuidado y a la custodia de los principios democráticos”, aseveró.

Del evento también participaron los vicepresidentes primero y segundo de la Corte Suprema de Justicia, doctores Alberto Martínez Simón y Manuel Ramírez Candia, respectivamente, los ministros César Diesel, Luis María Benítez Riera y Carolina Llanes. Se contó con la asistencia de representantes de INECIP, Tribunal de Ética Judicial, Asociación de Magistrados del Paraguay, jueces, docentes universitarios e invitados especiales.