RECTOR DE LA UNP EXPUSO SOBRE LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR

Una conferencia virtual sobre “Universidades Públicas en Tiempos de Pandemia”, se desarrolló en la mañana de hoy con la participación de los ocho Rectores de las diferentes Universidades Públicas de nuestro país. Fue una iniciativa del Rectorado de la Universidad Nacional de Villarrica del Espíritu Santo (UNVES).

Cada Rector tuvo un tema específico a desarrollar durante el evento y en el caso del Rector con permiso de la Universidad Nacional de Pilar (UNP), Prof. Dr. Víctor Ríos, el mismo expuso sobre la, “Calidad de la Educación Superior”.

Señaló que antes que preocuparse por la evaluación y la calidad, la preocupación debe girar entorno sobre qué es lo que se enseña, que se va a enseñar y si se tiene que seguir enseñando lo mismo que se viene enseñando hasta hoy.

“Un tema que venimos pensando desde hace mucho tiempo, pero ahora con la pandemia es un tema que se vuelve urgente. No será este el momento de empezar enserio a construir un nuevo ethos de la Educación Superior, de la humanidad, en definitiva no será el momento de construir enserio una nueva civilización, porque nosotros como sociedad, como universidades somos actores de la modernidad”, se preguntó.

En ese sentido señaló que la modernidad tiene varios mitos, y uno de los mitos centrales tiene que ver con el modelo de desarrollo, y de que hay un solo modelo posible y en esto coincidieron tanto el capitalismo como el comunismo y es que el hombre debe dominar absolutamente a la naturaleza, poner a su servicio todos los recursos naturales. Convertir todos los elementos de la naturaleza, a la que se trata de una cosa y convertirlos en mercancía, venderlos y generar lucro. “Desde este paradigma se construyeron las universidades, los programas curriculares y de esto obviamente depende la matriz de la evaluación de la calidad, es decir en la medida que una universidad genere mayores investigaciones, mayores innovaciones tecnológicas para generar más riquezas para poder incidir en el mercado, para que sus egresados puedan sean exitosos, productivos y generen lucros, esa es una universidad prestigiosa, si cumple con esos fines”, remarcó.

Indicó sin embargo, que desde hace tiempo la naturaleza viene advirtiendo que ya no da más y ahora llegamos a esta situación en que el cambio que se genera en primer lugar es el mito antropocéntrico, de la idea que el hombre es el centro de todo. “Esto murió. Está demostrado que la naturaleza es algo vivo y el ser humano es uno más de los millones de seres vivos que existen y que si nos dedicamos, como lo venimos haciendo, a destruir las otras formas de vida, tarde o temprano esto también nos va a afectar. Venimos destruyendo las bases naturales, que hacen posible la vida en el planeta Tierra y esto hoy aparece en formato de pandemia, único, sin precedentes y si no cambiamos de costumbre, esto volverá a suceder”, aseveró el Dr. Ríos.

En ese sentido indicó que allí se encuentra la tarea fundamental para las universidades, debido a la naturaleza no da más y esto no tiene discusión alguna y que si se mantiene el modelo actual y los procesos culturales, tecnológicos científicos como hasta hoy, propios de la modernidad, la humanidad, indudablemente y -en esto coinciden los pensadores de izquierda, de derecha- que esto implica un proceso de suicidio colectivo de la humanidad.

“Tenemos que trabajar los que somos de la academia y los que son científicos pensadores, si nuestros sistemas universitarios tenemos que abocarnos o no en la construcción de estos universitarios. Lo central y lo esencial, y esto tiene que verse en todos los currículos de todas las carreras sea el respeto a la vida en todas sus formas y debe reflejar la naturaleza y debe reflejarse en la matriz de la calidad. Esto implica que por ejemplo tiene que aparecer contenidos de respeto al medio al medio ambiente”, enfatizó.

Sostuvo que por ejemplo, un ingeniero no puede ir a construir alegremente sin mirar o sin preocuparse de si se afecta o no a un cauce de agua, destruir bosques naturales, porque debe tener esa visión de ser parte de un complejo de elementos de formas de vida que debe respetar a la hora de actuar y esto a su vez se debe reflejar en el matriz de calidad.

“Tenemos que trabajar en eso y que un indicador central sea lo siguiente; si tu egresado o tu proyecto académico se basa, si parte primero del respeto a la vida, de la protección de la vida y si la inserción laboral de nuestros egresados aparte de ser económicamente factible, también implica una inserción laboral acorde, coherente, respetuosa y de protección del medio ambiente».

«Cuando se evalúe la inserción laboral de nuestros egresados, tendríamos que preguntarle al patrón si ese egresado conoce la ciencia, la técnica de ese proceso de producción si no también si a través de ese trabajo, de esa actividad económica provee a la protección de la vida y la naturaleza de tal forma, no solamente a proteger el medio ambiente hoy, sino también de garantizar la vida para futuras generaciones”, acotó.

El Rector de la UNP dijo que lo mismo se tiene que hacer con los programas de investigación y extensión.

Por otro lado señaló que con la pandemia provocada por el COVID-19, lo virtual irrumpió con mucha más fuerza que antes y viene para quedarse y es muy útil, pero que también hay tener en cuenta que lo virtual tiene un aspecto negativo. “Es un peligro para la democracia y un peligro para la libertad, la libertad académica y de pensamiento, para la diversidad cultural, porque normalmente y cada vez estamos viendo que en esta dimensión se trabaja mucho con los big data que fácilmente estandarizan absolutamente todo y a todos, sin tener en cuenta las diversidades propias de la vida social y de la vida comunitaria”, mencionó al tiempo de añadir que esto lo hacen sin tener en cuenta los costos ambientales de ciertos procesos que se deben llevar adelante.

Sostuvo que es ahí donde se tiene que tener una mirada crítica, y observar el pensamiento crítico de las universidades públicas en cuanto al manejo y la influencia negativa que pueden tener las plataformas virtuales como elementos antidemocráticos en su desempeño.