LA UNP DESARROLLA UNA CAMPAÑA COMUNICACIONAL DE SALUD MENTAL COMUNITARIA

La Universidad Nacional de Pilar (UNP), por medio de la Facultad de Ciencias, Tecnologías y Artes (FCTA), inició una campaña comunicacional  denominada: “La salud mental es cuando es entre toda la gente”, dentro del Proyecto de Investigación «Pensando las prácticas comunicacionales desde la salud mental comunitaria en el contexto de la pandemia por coronavirus en la ciudad de Pilar».

Al respecto el Dr. Agustín Barúa Caffarena, Investigador de la UNP y uno de los encargados del Programa, mencionó que la comunicación cercana, que es lo que plantea la campaña, tiene que ver, no con una comunicación formal, una comunicación de arriba para abajo, con una comunicación unidireccional, sino una comunicación que conozca los códigos del agente comunicacional y los ponga en valor, una comunicación que dialogue y que sepa escuchar.

Indicó que en ese marco generaron una campana sostenida en flyers y posteos en redes sociales, sobre todo en el Facebook, donde se crearon personajes ficticios, pero inspirados en la cotidianeidad de Pilar. «Cada personaje habla de un aspecto de la salud mental comunitaria que queremos proponer», destacó.

Señaló que con el trabajo que vienen realizando, una de las cosas que se constató es la importancia de las religiosidades cristianas, en el imaginario de la gente en el contexto de la pandemia.

Asimismo señaló que tuvieron intervenciones puntuales de gente que publicó en redes sociales su malestar personal, «entonces tuvimos que ofrecer algún tipo de presencia y si había necesidad de canalizar esa demanda de salud mental», comentó.

Sobre la importancia de poner atención en la salud mental, el profesional explicó que la pandemia trae consigo tres cuestiones en simultaneo; la dimensión infectológica, más biomédica;  la dimensión económico-política y; la dimensión de salud mental«Separo artificialmente estas cosas, porque en realidad en infectología , la sicoinmunología tiene mucho que ver, es sabido que si uno está deprimido es mucho más proclive a infecciones, porque baja su capacidad inmunológica. Una cosa tiene que ver con la otra, y si uno está mal económicamente, va a afectar también su estado de ánimo y le va a predisponer a mas enfermedades», sostuvo.

Al mismo tiempo añadió que esto es muy importante y más todavía en una sociedad como la paraguaya en donde la desigualdad es muy grande. «Muy fácilmente, lo que era crítico se agudiza y por eso es importante destacar las ollas populares, es un fenómeno que ha logrado sostener la existencia, la vida de mucha gente, donde en realidad el siguiente paso era el hambre y la muerte», aseveró.

En ese sentido dijo que el aspecto de la salud mental comunitaria que más se destaca, es eso.  «En el sentido del cuidado, la estrategia de las ollas populares como forma de subsistencia, cuidado y dignidad»,puntualizó.

Barúa señaló que con el clima que trae consigo la pandemia en Pilar, se trabaja sobre las situaciones que surgen, qué problemas, qué ansiedades para poder analizarla desde la salud mental comunitaria. «Ahí surgieron varias cuestiones, como por ejemplo, el tema del miedo a la gente que viene del extranjero y pueda traer el virus a la ciudad, como un miedo irracional e intolerante. Otro punto es el tema de la angustia de las personas que trabajan en instituciones sanitarias y la poca contención y así también el tema de entender cómo se aborda esta coyuntura de la pandemia desde una visión militarista. La guerra contra el virus, la amenaza, el peligro, genera lógicas de desconfianza, vos me podes contagiar, sos mi enemigo a priori, lógicas verticalistas, es una lucha, ergo hay que obedecer, no se puede pensar», acotó.

Dijo que la idea es abordar desde una mirada de solidaridad, «donde la persona que se contagió es otra persona como yo, que en este momento necesita que lo cuidemos», enfatizó.

Son nueve los puntos construidos en el equipo de investigación para comunicar en este contexto desde la salud mental comunitaria:
  1. Validar las emociones (que son heterogéneas, diversas; que necesitan ser expresadas para tener mayor claridad de reflexión luego, entender que es una situación de crisis por lo cual ser comprensivos con lo confuso de uno y del otro).
  2. Buscar formas de expresión que permitan transparentar y compartir los relatos de forma inter-cuidadosa.
  3. Problematizar la estigmatización, sugerida la empatía, la solidaridad, la necesidad de reconocernos como comunidad donde la suerte que se juega es colectiva y no solo individual
  4. Promover vínculos de contención, cuidar los aislamientos complicados.
  5. Revindicar los derechos a, y la rebeldía ante lo injusto.
  6. Entender la salud mental comunitaria como una apuesta etico – politica; aqui lo ético es poder preguntar y preguntarse, y lo político es poner en juego lo sensible para poder construir lo común.
  7. Usar lingüísticamente el jopará como lo más hablado, incluyente, coloquial y cómodo para la mayoría.
  8. Diferenciar por cortes etarios los mensajes pero sin que esas diferencias sean jerarquizantes.
  9. Habilitar el que de salud mental, cada quien tenemos algo que decir y derecho a que se escuche, y no es propiedad exclusiva del especialista.

Cabe mencionar que cualquier persona que necesita de apoyo puede llamar gratuitamente al número (0983) 926.637, Servicio de In(ter)vención en Crisis – Federación Psicoanalítica Paraguaya, la llamada será confidencial.