ILUSTRE VISITA A LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE PILAR

Visita del Dr. Nicanor Duarte Frutos

En el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Biomédicas se desarrolló un nuevo capítulo del eje denominado “Educación y Sociedad”, para quienes siguen la Especialización en Docencia Universitaria, habilitada este año como parte de la oferta de la Dirección General de Postgrado.

Es pertinente aclarar que esta especialización es como una versión ampliada, mejorada, de lo que antes se ofrecía como Didáctica Universitaria, ahora con una duración de tres semestres, con la incorporación de varios ejes temáticos y módulos. Esencialmente, es un curso totalmente renovado para quienes deseen ejercer la docencia universitaria, con un perfil que contempla la incorporación de nuevos enfoques, rupturas epistémicas y pedagógicas, en aras de la excelencia educativa.

Los estudiantes de la mencionada especialidad tuvieron como Disertante un personaje singular, de origen campesino, de condición humilde, quien partió de su Potrerito natal (Departamento de Caaguazú), con el saber popular como acervo primario, más el proceso de asimilación de saberes académicos filosóficos, moldearon su perfil de periodista, abogado, político de raza, que en la función pública ejerció en dos períodos como Ministro de Educación. Ocupó la primera magistratura, y últimamente ha sido Embajador del Paraguay en la República Argentina, con un bagaje cultural escindido entre lo empírico y lo científico, el arandu kaaty con la academia, el campesino devenido en ciudadano. Se trata del Dr. Nicanor Duarte Frutos.

El mencionado visitante, abordó la crisis de la educación como eje central de su exposición, lo que también se traduce como crisis política. Al trazar un paralelo entre la educación del periodo dictatorial con una asignación del 1.5 % del PIB, similar a Haití, con una escolaridad de 5 años en promedio, “de cómo hoy a 27 años de la transición democrática, pese a las críticas, hemos avanzado, logrando en promedio una escolaridad de 9 años en este tiempo”.

Con su estilo y gracia particular, se explayó sobre la era moderna en lo que respecta a los avances técnicos y cómo los mismos han cambiado la perspectiva, la cosmovisión de los jóvenes que consiguen romper sus límites territoriales con la tecnología de la comunicación.

Durante las dos horas que duró la disertación seguida de amplio debate, el Dr. Duarte Frutos legitimó un discurso que es frecuente en la Universidad Nacional de Pilar, de que la educación es un fenómeno político, y por lo tanto, los educadores son actores políticos por excelencia.

El conferencista recomendó a los futuros docentes que hagan una profunda mirada hacia adentro y tratar así de responder a ciertos interrogantes, del ¿por qué quiero enseñar?, ¿qué debo enseñar?, ¿cómo enseñar?, y por último, si tendré la aptitud, la suficiente preparación para formar seres pensantes, y no meros escolares que saben repetir los contenidos curriculares sin comprender cabalmente los conceptos impartidos. Este es el gran desafío, remarcó finalmente, enseñar a pensar, a tener conciencia crítica, porque los educandos son producto de un sistema, cuyo resultado final está en manos del docente.

El ex mandatario fue distinguido como Visitante Ilustre de la UNP a través de una resolución firmada por el Dr. Víctor Ríos, Rector de la Universidad Nacional de Pilar.

Todos quienes asistieron al acto de alto nivel académico, valoraron la apuesta de la UNP de propiciar el diálogo, la reflexión y el debate con intelectuales de la talla del Dr. Nicanor Duarte Frutos.

Disertación del Dr. Nicanor Duarte Frutos:

Mis saludos y reconocimientos a los profesores, docentes de esta Universidad, a los jóvenes que están estudiando, que se están formando y mis deseos de que sigan avanzando en el mundo del saber y por sobre todo el compromiso con la misión. Uno puede tener el saber, el conocimiento, pero si no tiene la voluntad de transformar esos saberes en realidad a favor del mejoramiento de la condiciones de vida de nuestro pueblo, estaríamos agotando nuestra vida en el marco meramente teórico de la especulación filosófica o del conocimiento inocuo que serviría para la vanidad y el egoísmo y no para compartir y transformar la realidad.

Agradezco esta distinción realmente no me la esperaba, mi saludo fraternal al Profesor doctor Víctor Ríos y es para mí un honor estar en una academia. Este es un lugar donde tenemos que estar abiertos al mundo, es un lugar en el que tenemos que aprender a vivir juntos, a reconocer al otro distinto. A pensar la misión, a pensar la nación, a pensar las instituciones, a pensar el valor de la ciencia y la responsabilidad histórica que tienen las universidades.

Yo quiero compartir con ustedes una reflexión sobre los últimos acontecimientos de nuestro país. ¿Qué pasó con las movilizaciones estudiantiles? ¿qué ejemplos podemos tomar de esta voluntad de los jóvenes que lograron lo que los partidos políticos, los sindicatos docentes, los gremios no lograron en tres años? Esta juventud nos enseñó cómo articular la voluntad con la praxis política, cuando el malestar de un sector de la sociedad, cuando el malestar de un grupo, de un estamento, se discute y termina en la academia o entre cuatro paredes o en mensajes por WhatsApp y no se traduce en una expresión pública, en un lenguaje del cual se apropia una colectividad y gana el espacio público, no tiene ninguna relevancia ese malestar en tanto y en cuanto no trasciende las paredes de la academia o no va más allá del enjambre digital.

Estos jóvenes de 14 años y un poco más nos dicen que nuestros pensamientos de transformar la realidad que ya hemos pensado tanto en las universidades, estos jóvenes nos vinieron a decir que tenemos que trascender el mero diagnóstico y asumir la acción política, convertir ese malestar, en una actitud colectiva, y para eso hacen falta tres cosas; primero organización; ellos se organizaron, hubo 178 tomas de escuelas y colegios. Segundo, conciencia clara del objetivo, no solo la destitución de una funcionaria, sino una mirada más comprometida desde el estado y debería ser también desde la sociedad civil con la educación escolarizada, con la educación formal, y por sobre todo la calidad de la educación y el acceso a la educación superior de nuestros jóvenes y no solo tuvieron una conciencia clara del objetivo si no que articularon la discursividad. Nosotros tenemos muchos políticos que apenas balbucean y tenemos muchos actores qué también balbucean en otros estamentos, entonces esta juventud desarrolla la discursividad.

Y qué es la discursividad? La discursividad no es la sucesión de palabras vacías, no es el relato intrascendente, epidérmico, superficial. La discursividad es la sucesión de ideas que plantea un modelo alternativo al orden vigente, no hay orden eterno, ni económico ni político social, todo orden padece de una precariedad absoluta, no es perpetuo y siempre va a ver alguien que teniendo conciencia clara del objetivo ,que se organiza y desarrolla una discursibidad de la cual se apropia grandes sectores, va a plantear el cuestionamiento del orden vigente, que quiere decir plantear la trasformación de la realidad, y estos jóvenes nos enseñaron. Pero ¿qué significa eso para los formadores, que significa eso para la universidad, que significa esto para los que se están formando para la docencia? Significa que hay un mundo nuevo, significa que en el Paraguay tenemos una sociedad que se están asomando a lo inédito.

Quiero entrar en un tema que escucho todos los días que es la docencia, y ustedes van a ser o ya están, primero a los que están en la docencia habría que preguntarles. ¿Porque quieren enseñar, están buscando la carrera de docente como una carrera de primera fase como para conseguirse un poco de empleo que les permita estudiar la carrera que quieren, es saludable para un país la docencia sin vocación? Esa pregunta que yo me hago para interrogar, no sé la respuesta, porque según la encuesta que leí en la Argentina, se hizo una encuesta a los estudiantes de la carrera de formación docente, que arrojó el resultado de que 63% decía que estudiaba como primera carrera, como parte alternativa, y ustedes saben lo que es la docencia sin vocación, ustedes saben que cuando se reduce la docencia a una tarea rutinaria, mecanicista, sin interpelación a la conciencia, estas son la preguntas y no es tanta la pregunta de cuál es la función del docente, de la educación, si no ¿cuál es la misión, de qué ciudadanos o ciudadanas queremos formar, cuál es la misión de la educación? Que manejemos las matemáticas, la biología, las ciencias o que seamos seres pensantes, además de un cúmulo de conocimientos científicos del positivismo duro, y tengamos la capacidad de pensar la realidad, porque la realidad es una construcción humana, la realidad no es consecuencia de una ley natural, la pobreza no es un producto natural, es consecuencia de la construcción de un orden social que pertenece a los seres humanos.

Entonces, pensar la realidad es entender que no es la única posible porque muchos nos dicen que no hay alternativa al modelo capitalista, que no hay alternativa al discurso mediático hegemónico, que no hay alternativa al capitalismo global que hoy se impone en el mundo; es mentira, pero como los grandes dispositivos mediáticos son los que generan lo imaginario, desde qué lugar se forma el sentido común. El sentido común es lo que reproduce diariamente los dispositivos mediáticos y termina reproduciendo como un discurso la gente sencilla que escucho la radio, que vino del trabajo, que vio la televisión antes de salir de la casa y que va a reproducir lo que vio, lo que escuchó, lo que vio en la imagen porque no tiene ninguna posibilidad de la verificación empírica, y ese discurso mediático de los grandes poderes hegemónicos, va a terminar fatigando toda voluntad trasformadora.

¿Qué queremos plantear en nuestra condición de docente? El cuestionamiento de la realidad, de una construcción humana, por primera vez en el mundo hay tres mil millones de pobres que viven con menos de dos dólares, en un mundo donde la capacidad productiva de los alimentos sobran; o sea, hoy la pobreza, la desigualdad y el hambre no se dan porque hay escases de alimentos en el mundo, o por incapacidad tecnológica para producir, si no que estos episodios, o estas realidades dramáticas, se producen como parte de la organización del mundo, como parte de una construcción de una realidad que los sectores poderosos la legitiman, la legalizan, toman una excepción para negar la realidad social y política, determina la realidad social económica territorial, el lugar donde nació determina la posibilidad del ascenso social.

Hay una crítica permanente a la reforma educativa: la reforma educativa ha sido un fracaso, los ministros son los responsables del fracaso de la reforma educativa…; primero hay que saber, hay que historiar la educación, qué quiere decir entender el proceso educativo de nuestro país, ha sido producto de un proceso histórico que tuvo temporalidades por la que atravesó el proceso educativo, se han ido cambiando y han tenido singularidades.

En el período dictatorial, la escolaridad era en promedio de 5 años, 27 años después de iniciada la transición democrática, nuestro promedio es de 9 años. Además la asignación como presupuesto para educación era tan solo del 1.5 % del PIB. La UNESCO recomienda como mínimo, invertir el 6 % del PIB para países en desarrollo.

El contenido pedagógico de la malla curricular de la Reforma Educativa, ha sido articulada, diseñada, armada por los mejores intelectuales de la época. Entonces, a mi entender, algo hemos mejorado, pero es cierto que se debe actualizar, se debe discutir su contenido en este tiempo con los estudiantes, con la sociedad, los empresarios; es decir, incluir a los sectores de la sociedad para mejorar los puntos débiles que necesitan ser revisados.

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